¿Endeudamiento o apalancamiento?

Si habéis decidido ejercitar vuestro músculo financiero como leímos en el anterior post, debéis saber que mientras lo tonificáis y los músculos crecen pasaréis una época de secado. ¿Qué significa esto en el mundo financiero? Falta de agua, es decir, falta de liquidez.

Al ejercitar menos nuestro negocio preferente, generaremos menos liquidez o deberemos pagar al empleado para que lo haga por nosotros. Su sueldo significará igualmente menos liquidez para nosotros. Sin embargo, es la única manera de ejercitar toda nuestra masa muscular y en el largo plazo generar mucho más liquidez.

Así que aquí viene la pregunta; ¿Endeudamiento o apalancamiento? Más allá de las diferencias estrictamente financieras que podéis consultar en este post, existen las diferencias morales que voy a intentar abordar aquí y ahora.

Generalmente, está mal visto deber; aunque sea una cantidad pequeña. Y tus acreedores te van a recordar continuamente la deuda y su deseo de cobrarla sin tener en cuenta que tú te encuentras en una fase de secado y, posterior, crecimiento de musculatura financiera. Y de que el día de mañana vas a ser todavía más solvente para hacer frente a la deuda. Tú sí lo vas a tener en cuenta. Sabes que ahora puedes hacer frente y, también, sabes que si te apalancas el día de mañana podrás hacer mejor frente a dicha deuda. Por eso, aquí decides tú si estás endeudado o apalancado.

En mi opinión, la diferencia reside en tu estado actual. Si no te encuentras en una fase de crecimiento muscular y el día de mañana tu capacidad de generar liquidez es exactamente la misma que hoy, estás endeudado. Si por el contrario sí te encuentras en dicha fase de expansión y el día de mañana tu capacidad de generar liquidez es mayor, estás apalancado.

Tú decides si tirar de la palanca o no.

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